Carta a mi Sr. Presidente

Estimado Sr. Presidente:

(Lo de “estimado” es un mero formalismo y lo de “Sr.” es por calificarle a usted de alguna manera…).

Se lo voy a decir con una sola palabra: DIMITA.

Bueno, mejor se lo digo con unas cuantas más y me quedo más a gusto.

Muchos de aquellos a los que usted dice representar ya estamos hartos de su gestión al frente de este barco. Lo sabe.

Estamos hartos de que se mantenga en el cargo desde su llegada hace 30 años.
Estamos hartos de que haya hecho suyo lo que es de todos.
Hartos de que se apropie del dinero de nuestras cuotas para su enriquecimiento personal. ¿O acaso cree que no nos hemos dado cuenta del patrimonio que ha atesorado a lo largo de tres décadas? ¡Es imposible que todo eso salga de su sueldo! Incluso ha llegado a nuestros oídos que entre todos le hemos pagado unos arreglos en su domicilio (y es lo más suave que ha llegado a nuestro conocimiento…).

Hartos de los viajecitos de placer que se pega con su señora también a cuenta de las cuotas. Hartos de que intente silenciar cualquier voz discordante con su gestión. No vamos a olvidar aquella denuncia que le puso usted a una de las “representadas” porque tarareó la canción de “El Padrino” en la última junta general. Como tampoco olvidamos que para ello utilizó los servicios jurídicos de la institución (nuestra, de todos) que preside.

Hartos de que apruebe cambios de normativa que nos afectan a todos, gracias, todo hay que decirlo, a que vinieron a votar sus amiguetes de fuera. No somos ciegos, todos vimos los autobuses aparcados en la puerta.

Hartos de que se niegue una y otra vez a enseñarnos las cuentas, en un alarde de opacidad y desfachatez desbordante. Por no hablar de lo poco desglosado de los presupuestos anuales, oscuros como ellos solos.

Ha secuestrado usted nuestra democracia y la mancilla una y otra vez con prácticas poco menos que de “evocación siciliana”.

Hasta hace poco, sus “representados” nos limitábamos a pagar y a callar. Pero la cosa está cambiando, por suerte. Cada vez somos más los que despertamos del letargo y descubrimos la clase de estiércol que cubre a su persona.

Cada vez somos más los que perdemos el miedo y alzamos la voz frente a las tropelías que usted lleva a cabo una y otra vez en nuestro nombre.

En definitiva, Presidente, cada vez somos más los que le queremos ver, primero, fuera de toda vinculación con el cargo que ostenta y, segundo, dentro de una sala de lo penal, juzgado por todos los atropellos cometidos durante todos estos años.

Por eso, Sr. Presidente, sólo se lo diré una vez más: DIMITA.

Deje el cargo y convoque de una vez elecciones a la Presidencia de la comunidad de vecinos.

Atentamente, su vecino del 4º Dcha.

P.D.: Se adjunta Documento de recogida de firmas de los/as señores/as propietarios/as pidiendo su dimisión.

5 comentarios en “Carta a mi Sr. Presidente

  1. Blindado está, sobre todo porque sus tentáculos provinciales también corruptos son. Un ente endogámico el CEE y sus sucursales. Solución: Suprimir obligación colegial a profesionales de enfermería que trabajen/colaboren con el sector público.

    • Gracias por pasarte por esta casa a comentar, Abel. Por lo que veo, el problema de mi comunidad de vecinos es algo muy común en el resto del territorio nacional. Y lo peor es que los propietarios no hacen nada por cambiarlo.

  2. Estas cosas suelen ocurrir cuando no se cambia el presidente de la comunidad durante muuuuuuuchos años. Crean su propio cortijo y piensan que pueden hacer lo que les da la gana, pero como se ha podido observar en política (Rita Barberá, Carlos Fabra, Griñan, Chávez y un largo etcétera) al final la porquería sale a flote y todo el mundo acaba pagando por lo que ha hecho…
    Sólo espero que tu presidente de la comunidad pague por tooooodas las barbaridades que dices ha hecho.
    Ánimo que al final el tiempo pone a cada uno en su sitio….

  3. Esto pasa cuando los vecinos de los inmuebles no se preocupan x ir a las juntas vecinales ni x lo que he ocurre en la azotea…. luego nos quejamos de las goteras

  4. Ando como loco intentando que mis vecinos asistan a las juntas, que se lean las actas y estén al día de lo que pasa en nuestra comunidad.
    Me anima saber que cada vez son más los vecinos que se están despertando en todas las comunidades. Todos somos responsables, sí, pero es que hay algunos presidentes que parecen delincuentes de mucho cuidado…
    Gracias por compartir tu experiencia 😉

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